La mayoría de los recibos de CFE que revisamos en plantas industriales tienen un cargo que nadie en la empresa sabe explicar del todo: el recargo por bajo factor de potencia. No es un error de facturación, es un cargo real, y en la mayoría de los casos, evitable.

Qué es y por qué aparece

El factor de potencia mide qué tan eficiente es su instalación usando la energía que consume. Cuando es bajo, significa que su planta está tomando de la red más energía de la que realmente aprovecha, en forma de energía reactiva. CFE refleja esa ineficiencia como un cargo adicional en el recibo, mes tras mes, mientras la causa no se corrija.

Cómo identificarlo en su propio recibo

La señal más directa es un renglón específico de factor de potencia dentro del desglose de su recibo de CFE. Si ese cargo aparece de forma constante, mes con mes, es una fuga silenciosa que se puede corregir. La forma más confiable de confirmarlo con certeza, y de cuantificar cuánto representa en su caso, es con una medición directa de su instalación, no solo revisando el papel.

Qué lo está causando normalmente

Cómo se corrige

La corrección típica es un banco de capacitores dimensionado a la carga reactiva real de su instalación, no a una estimación genérica. Como ya explicamos en cómo se dimensionan los bancos de capacitores, instalarlo sin medir antes puede generar un problema distinto si su instalación también tiene armónicos sin resolver. Por eso el primer paso siempre es medir, no cotizar el equipo directamente.

Corregir el factor de potencia es, en la mayoría de los casos que hemos visto, una de las inversiones de optimización eléctrica con retorno más rápido, precisamente porque el ahorro aparece de forma directa en el recibo cada mes, no en una proyección a futuro.