Un banco de capacitores es, probablemente, el equipo de corrección eléctrica más vendido sin haber medido antes. Corrige un problema real, el bajo factor de potencia, pero dimensionado mal puede generar uno nuevo: resonancia con armónicos existentes, que empeora justo lo que se quería resolver.
Qué hace un banco de capacitores
Compensa la energía reactiva que consumen motores, transformadores y otras cargas inductivas, elevando el factor de potencia de la instalación hacia un valor más cercano a 1. Al hacerlo, reduce o elimina el recargo que CFE cobra en el recibo por bajo factor de potencia, y libera capacidad en la instalación que antes se iba en energía reactiva.
Cómo se dimensiona correctamente
El cálculo parte del factor de potencia actual medido, no estimado, y del factor de potencia objetivo que se quiere alcanzar, junto con la carga reactiva real de la instalación en distintos momentos de operación, no solo en un pico. De ahí se obtiene la capacidad en kVAR que necesita el banco. Un banco sobredimensionado sobrecorrige y puede generar un factor de potencia adelantado, que también genera problemas, no solo el atrasado.
Por qué instalarlo sin medir puede empeorar el problema
Si la instalación ya tiene una carga importante de armónicos y se instala un banco de capacitores sin filtro, existe el riesgo de que el banco entre en resonancia con esos armónicos, amplificando la distorsión en vez de corregir solo el factor de potencia. En instalaciones con variadores de frecuencia u otro equipo generador de armónicos, medir antes no es opcional, es la diferencia entre resolver el problema o crear uno más grande y más caro de corregir después.
Quién realmente lo necesita
Principalmente, plantas con cargo por bajo factor de potencia visible en su recibo de CFE, con motores grandes, equipo de soldadura, o líneas de producción con muchos motores trabajando de forma simultánea. No toda planta con motores necesita un banco, algunas ya operan dentro de un factor de potencia aceptable. La única forma de saberlo es medir primero, igual que con cualquier corrección de armónicos.
Un banco de capacitores bien dimensionado, después de una medición real de la instalación, es una de las correcciones con retorno más rápido en optimización eléctrica industrial. Mal dimensionado, es una inversión que no resuelve lo que prometía.